Año 1972. Se editó por primera vez "Las Tumbas". Un libro crudo, realista, despiadado por los ecos de un mundo desconocido...El de los Reformatorios.
"Las Tumbas era un libro que no tenía competencia, salí directamente a buscar un público. Era un tema que, hasta ese momento, no se había tratado en la literatura argentina."
Enrique Medina no escribe su primer libro como producto de una casualidad; ya había recorrido Latinoamérica con una compañía de marionetas e incursionado en el cine, en el teatro y en la televisión.
"Me acuerdo que a mi vieja le dije: -Me voy por tres meses.- Recién a los cinco meses le escribí la primera carta. Volví casi a los diez años. Recorrí toda Latinoamérica hasta México. Cuando estuve a punto de saltar a Estados Unidos arrugué...De eso me arrepiento, porque creo que me hubiera ido bien. Me quedó siempre esa duda".
Cuando estudiaba pintura en la Escuela Manuel Belgrano iba con sus compañeros al Teatro Florida a ver un espectáculo de streeptease. El grupo de jóvenes se había hecho conocido en el lugar y muchas veces al llegar, les daban un palco. El Obelisco era testigo de sus bromas. Se encontraban a menudo con Hugo del Carril que vivía cerca.
Para ese entonces, Medina entretejía historias y escribía capítulos de aquella novela que tendría forma definitiva recién en 1976. "Strip-Tease".
"Yo había leído mucho, muchísimo, a los popes de ese tiempo: Victoria Ocampo, Borges, Bioy Casares...Todos habían sido acusados de europeizantes. Ellos entendían el país, la sociedad, la vida desde su condición social. Yo tenía que hacer lo mismo, copiar el punto de vista para tocar los temas que ellos no tocaban porque los desconocían, ya sea porque no les interesaban o tal vez los desdeñaban. Lo que ellos no hacían yo sí podía hacerlo. Entendí que siendo fiel a mi estrato social podía plantear problemas diferentes, historias diferentes, personajes diferentes y un estilo literario diferente. Con todo lo que ellos decían "no hay que escribir", con los deshechos del lenguaje, yo hice un nuevo espacio literario."
Con un lenguaje literario que en aquel momento fue llamado soez, escribir determinado tipo de palabras suponía una funcionalidad, era considerado transgresor. Autor discutido, cuyos libros no podían exhibirse de la mitad de las librerías hacia adelante, fue convocado por una universidad de los Estados Unidos como profesor de literatura. Desde Buenos Aires llegaban cartas rechazando la edición de "Las muecas del Miedo". Enrique Medina recuerda aún hoy las voces de sus alumnos que, al cruzar el campus por la mañana, lo saludaban: -Good Morning, professor!.
Adriana Fernández Lagoa
para Revista Mosaico
Buenos Aires, 1995
http://aesteladodelatumba.contrabanda.org/2012/02/06/06-02-2012/
http://aesteladodelatumba.contrabanda.org/2012/02/06/06-02-2012/
A Este Lado de la Tumba
Lun, de 19 h a 21,30 hs en Contrabanda FM, Radio Libre de Barcelona
Cuentos oscuros que declaran la guerra a la estupidez; poesía moribunda para resucitados; lluvia para los días de sol. Radioliteratura contra la cultura basura, esperpento literario para el fin del mundo, o simplemente, Amor y Muerte para Tod@s.

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