Tengo una muñeca de trapo
con cabeza de piedra.
Creen que es puta
porque sueña
porque aunque cada noche
vuelvo a deshacerla
su cabeza de piedra siente
y no consigo hacerla callar.
Le pondré pendientes
de oro para que escuche
lo que piensan de ella
y le pintaré de rojo la boca
para que tenga corazón
y pueda dolerme.
Adriana Fernández Lagoa ©

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.