desdibuja la anatomía
de su angustia,
es todo maceración
de huesos.
Siento que aún
no te arranqué de mí
y ya te has ido,
siento que aquella
carne de mi carne
me ha dado sepultura,
que ha pronunciado
por mí
por mí
una plegaria, que recogió
su atado de recuerdos
y se marchó besando
la tierra que me besa.
Espérame en el parque, corazón,
mientras comienza el juego.
Y cúbrete los pies con la hojarasca,
para que el viento
pueda izarte,
cometa de otoño,
sobre los carballos.Tu corazón es el timón,
tus ojos el velamen,
tus manos van segando el aire.
Pero aquí abajo el juego
se anuda y se desata,
los sueños se entretejen
de anhelos de verano.
La visión del mar
me atrae hacia el poniente.
me atrae hacia el poniente.
En un amanecer
de bocas entreabiertas
asoma el rictus de mi alma,
la mueca de una sombra
y del ocaso.
Juguemos a que el mundo
despierta otra mañana,
a que no estoy
mientras tú estás ausente.
Juguemos a que todo
fue pasado
pretérito imperfecto,
final de melodía.
Juguemos otra vez
las mismas cartas
las mismas cartas
para desconocernos,
para saber que abandonaste
la partida,
la partida,
que hay una baza sin jugar,
que ya no quedan parques
donde esconderse,
que el sueño despertó
del sueño.
Madrid,17/11/10


Adriana, você conseguiu a simbiose perfeita da natureza humana e da terra... o corpo se misturando ao do mundo, sendo unos, enquanto os sentimentos são a química poética.
ResponderEliminarParabéns!
Beijos, com admiração e carinho.
Katy.
Gracias Katy, esa admiración y cariño es mutua, grandísima poeta!!! Un abrazo!!!
ResponderEliminar